Animales.

Busqué un aliento, busqué un tacto, busqué una mirada… Me encontré contigo, con tu mirada felina que hizo que me amedrentara en tus brazos, aparentemente libres de pecado, de ese carácter animal que te había abordado y te había comido el alma. Querías transformarme, volverme como tú: un ser animal; estabas decidido. Me encogía en tus brazos, pero ellos se habían marchado de mi espalda, la habían dejado sola, eran tus dedos los que perfilaban ahora mi cintura. Noté tu aliento en mi cuello.

No pude hacer nada.

Para cuando quise darme cuenta, parecía yo la culpable: había pintura roja de mi barra de labios sobre nuestras ropas, sobre el empapelado de las paredes, sobre las sábanas de lino, sobre el vaso de gin tonic, sobre la alfombra estampada, sobre las sedosas cortinas blancas, sobre todo tú. Todavía hoy no sé cómo pudieron llegar ahí mis labios. Ese día perdí la noción del tiempo, del espacio y del momento en el que me drogaste con tu aliento, en el que sentí tu tacto, en el que me crucé con tu mirada.

  1. elebarcia ha publicado esto